Google cede su biblioteca de pruebas de conocimiento cero a la Linux Foundation Europe
Google ha cedido Longfellow, su biblioteca de pruebas de conocimiento cero, a un proyecto de la Linux Foundation Europe. No es dinero: lo que cambia de manos es el código y quién decide sobre él.
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Google ha cedido Longfellow, su biblioteca de pruebas de conocimiento cero, a la Post-Quantum Cryptography Alliance, un proyecto de la Linux Foundation Europe. Lo anunció el 2 de septiembre en su propio blog, firmado por Abhi Shelat, investigador de Google Cloud. No es una donación de dinero: lo que cambia de manos es el código y, sobre todo, quién manda en él.
Qué es una prueba de conocimiento cero
Es una forma de demostrar que algo es cierto sin contar nada más. El ejemplo que pone Google es el de la edad: un sitio web necesita saber que eres mayor de 18 años, y hoy la manera habitual es que le enseñes el documento entero, con tu nombre, tu fecha de nacimiento y tu número. Con una prueba de conocimiento cero, la web recibe un «sí, es mayor de edad» comprobable, y nada más.
Funciona junto a los documentos de identidad digitales: el móvil guarda el documento y genera la prueba cuando hace falta.
Qué cambia si ya era software libre
La biblioteca ya estaba publicada como código abierto el año pasado, con licencia Apache 2.0. Lo que cambia ahora es el gobierno del proyecto: pasa a una fundación en la que no manda una sola empresa. Google dice que busca precisamente eso, que cualquiera pueda auditarla y adoptarla sin depender de un fabricante, para que pueda convertirse en un estándar.
Va por ese camino: el diseño está presentado como borrador en el IETF, el organismo que fija los estándares de internet, con el nombre draft-google-cfrg-libzk.
Con qué documentos funciona
Según la documentación del proyecto, Longfellow permite montar estas pruebas sobre tres formatos de identidad que ya existen:
- ISO mDoc, el del carné de conducir en el móvil.
- JWT, los testigos que ya usan media internet para iniciar sesión.
- Credenciales verificables del W3C, el estándar de la web para acreditar datos.
Es decir, no exige tirar lo que hay y empezar de cero, que es lo que suele matar a este tipo de propuestas.
Y lo de «a prueba de cuánticos»
La fundación que la recibe se dedica a la criptografía post-cuántica: preparar el cifrado para el día en que un ordenador cuántico pueda romper el de ahora. Google presenta Longfellow como un candidato a estándar resistente a eso para identidad digital.
Lo que el anuncio no aclara
No hay fechas. El anuncio no dice cuándo se espera que esto llegue a un servicio que cualquiera pueda usar, ni qué compatibilidad tiene con los sistemas de identidad que ya funcionan en cada país, ni entra en detalles técnicos de la biblioteca.
Tampoco es dinero: la palabra «donación» se refiere al código y a su gobierno. Quien titula que Google «dona a Linux» está mezclando dos cosas: ni es el núcleo Linux ni es una transferencia económica.
Fuentes: anuncio de Google · Longfellow en GitHub · borrador en el IETF · elhacker.net.


